La pobreza se define como la incapacidad de satisfacer necesidades básicas como alimentación y vivienda. Puede ser resultado de falta de ingresos, desempleo o exclusión social. Afecta la calidad de vida de las personas pobres y las posibilidades de crecimiento económico. El Estado debe luchar contra la pobreza para permitir mayor igualdad de oportunidades. En El Salvador, la pobreza afecta especialmente a las zonas rurales y la privatización de servicios como salud dificulta el acceso para los pobres.