El documento propone un cambio de paradigma en la relación entre investigación, desarrollo e innovación. Argumenta que en tiempos de crisis, la innovación debe guiar la investigación y el desarrollo en lugar de al revés. También aboga por romper los compartimentos entre los diferentes tipos de investigación y entre la investigación pública y privada para fomentar la innovación. Finalmente, sostiene que el sistema de patentes debe evolucionar para servir mejor a la innovación y la competitividad.