El documento describe el Proyecto Educativo Regional de Tacna y hace referencia a algunos de sus aspectos positivos planteados, como fortalecer la alianza entre familia, estudiantes, docentes y sociedad para crear comunidades educativas que respondan a la diversidad intercultural, y fortalecer la identidad regional en la frontera sur del país. Sin embargo, señala que muchos de los criterios planteados no se cumplen realmente, poniendo como ejemplo que el programa Huascarán ya no existe.