Albert Camus nació en Argelia en 1913 en una familia marcada por la pobreza y la ausencia de su padre. La escuela, especialmente bajo la influencia del maestro Germain, representó una vía de escape y descubrimiento, contrastando con su vida familiar y su entorno desolado. A lo largo de su vida, Camus sintió una tensión entre su éxito académico y su origen humilde, lo que impactó en su identidad y percepción familiar.