El documento discute la importancia de las creencias para el aprendizaje y el funcionamiento del cerebro. Explica que el cerebro desarrolla programas para creer en conceptos fundamentales, y que sin la capacidad de creer, no podría estructurar el pensamiento ni convencer a otros. También describe la teoría del aprendizaje significativo, la cual sostiene que el conocimiento se construye a partir de las ideas previas del individuo y que los nuevos aprendizajes deben vincularse a estos para retenerse.