La institución educativa se encuentra en un área urbana vulnerable con altos índices de violencia y delincuencia. Las aulas son pequeñas y hay entre 30 y 40 estudiantes por grupo. Los estudiantes muestran indisciplina e irrespeto. El aprendizaje de inglés se da de forma flexible para que los estudiantes desarrollen autonomía, liderazgo y trabajo colaborativo. Los estudiantes han respondido positivamente mostrándose más motivados, comprometidos y organizados en sus actividades.