La arquitectura colonial venezolana se desarrolló a partir del siglo XVI cuando Venezuela se convirtió en colonia española. Se caracterizó por grandes mansiones con amplios corredores alrededor de un patio central, plantas rectangulares, puertas y ventanas altas. Los materiales utilizados incluyeron madera, caña, tierra y bahareque. La arquitectura colonial buscaba protegerse del sol y la lluvia.