El aprendizaje basado en problemas (ABP) se ha empleado como enfoque pedagógico desde la década de 1960. El ABP es un enfoque multidimensional que fomenta el autoaprendizaje y la autonomía del estudiante, quien decide qué contenidos estudiar para resolver problemas o casos y evalúa su propio aprendizaje. En este enfoque, los estudiantes trabajan en grupos para analizar problemas, identificar lo que ya saben y lo que necesitan aprender, aprender de forma autónoma, y aplicar sus conocimientos para resolver el