El aprendizaje-servicio combina procesos de aprendizaje y servicio a la comunidad en un solo proyecto para mejorar el entorno. Tiene tres características: protagonismo activo de los estudiantes, servicio solidario, y aprendizajes planificados en articulación con la actividad solidaria. Los ejemplos incluyen una carrera solidaria para recaudar fondos para países en desarrollo y niños enseñando hábitos saludables en la radio.