La curación es un procedimiento para remover partículas y secreciones de heridas para facilitar la cicatrización y prevenir infecciones. Involucra limpiar y cuidar la herida de manera apropiada considerando factores como la anatomía, fisiología, microbiología y psicología del paciente. Se debe observar el proceso de cicatrización, estar alerta a complicaciones e instruir al paciente sobre el cuidado de la herida.