Este documento discute la importancia de los valores que los niños traen de casa y la necesidad de alinear los valores enseñados en el hogar y la escuela. Sugieren que los maestros, padres y la comunidad educativa deben trabajar juntos para definir y modelar valores como la tolerancia y el respeto. También argumenta que los valores se aprenden mejor a través del ejemplo y la práctica, no solo la información.