La pirámide del aprendizaje clasifica las actividades de enseñanza-aprendizaje según su efectividad, desde la menos efectiva (escuchar) hasta la más efectiva (enseñar a otros). Escuchar solo retiene el 5% de la información, mientras que enseñar a otros retiene el 90%. Las actividades más pasivas como escuchar y leer son menos efectivas, mientras que las actividades más activas que implican al estudiante como argumentar, demostrar, realizar prácticas y enseñar a otros son más efectivas para el aprendiz