El documento detalla la historia del arte colonial mexicano desde la llegada de Hernán Cortés en 1519, enfatizando la mezcla de culturas y la influencia de la iglesia en la arquitectura y el arte. Se abordan diversos estilos arquitectónicos como el plateresco, barroco y neoclásico, así como el desarrollo de la escultura y la pintura durante la época colonial, destacando la integración de técnicas indígenas con influencias europeas. Se menciona la imprenta y la formación de escuelas de artes que promovieron la pintura y escultura, reflejando un proceso de evangelización y conversión cultural.