El documento describe el arte romano, que combinó la tradición, imitación e innovación. Los romanos adoptaron estilos etruscos y griegos pero también desarrollaron nuevas formas como el orden toscano y corintio compuesto. Crearon nuevos géneros como el retrato realista y el relieve histórico en columnas. Sus construcciones como teatros y termas reflejan un enfoque más práctico.