El documento describe el uso histórico del grabado en México para documentar eventos históricos y propagar ideas ideológicas. El Taller de Gráfica Popular produjo miles de carteles que reflejaban repudio a figuras como Hitler y acciones fascistas. Recientemente, el arte urbano como el posgraffiti ha devuelto el espacio público para expresiones artísticas que cuestionan la apropiación corporativa de dichos espacios.