El documento analiza si la inclusión en las aulas dominicanas es un deseo o una realidad. Plantea que aunque la inclusión se contempla en el currículo, en la práctica prevalece la exclusión y el favoritismo. Para que la inclusión sea real, los sistemas educativos deben estar diseñados para entender las diferencias entre estudiantes y diseñar estrategias que creen espacios inclusivos. También requiere personal docente capacitado y una infraestructura que permita proyectos inclusivos basados en la diversidad