El documento trata sobre el proceso de duelo que enfrentan los padres tras la muerte de un hijo oncológico, destacando las manifestaciones psicosomáticas y emocionales que experimentan. El duelo es presentado como una experiencia compleja, no patológica, que puede variar en su desarrollo entre los padres y afectar sus relaciones. Se subraya la importancia de la adaptación y el apoyo familiar, así como la necesaria comunicación con los hermanos ante esta pérdida.