fundamentos sobre la autoestima
El autoconcepto es el concepto que el individuo tiene de sí mismo  como un ser físico, social y espiritual; el conjunto de elementos que la persona utiliza para describirse, lo que equivaldría a las percepciones  que tiene el individuo sobre sí mismo (Harter, 1990). El término autoestima expresa el concepto que tenemos de nuestra valía, y se basa en todos los pensamientos que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante nuestra vida.  La autoestima sería la evaluación  que la persona realiza de las diferentes representaciones que tiene de sí misma en distintas áreas.  Por tanto, autoestima y autoconcepto están estrechamente relacionados: si la autoimagen (o autoconcepto)satisface a la persona, la valoración es  positiva, por lo que eleva la autoestima.  En cambio, cuando la autoimagen no satisface al sujeto, se produce una valoración negativa que provoca, a su vez, el descenso de la autoestima.
En   la infancia y la adolescencia, una autoestima saludable es especialmente importante, ya que actúa como el filtro a través del cual se perciben los jóvenes, valorando las distintas experiencias vividas.  La competencia  socioemocional que se deriva de esta autovaloración positiva, puede ayudar  al niño a evitar futuros problemas graves (Pope, McHale y Craighead, 1996). Un joven que posea una baja autoestima se sentirá incapaz de hacer  determinadas cosas, lo que repercutirá en su autoconcepto, y viceversa, cuando se siente capaz, lo intenta una y otra vez hasta que lo consigue, lo que mejora su nivel de autoestima previo. Podemos decir que la baja autoestima se relaciona con altos niveles de ansiedad, inseguridad, poca estabilidad emocional, bajo apetito, insomnio, soledad, hipersensibilidad a la crítica, pasividad, competitividad, destructividad y bajo rendimiento académico.
La autoestima no es innata, sino que se adquiere como resultado de las experiencias acumuladas a lo largo de la vida. Es el fruto de una larga y  permanente secuencia de acciones y pasiones que van configurando a la persona en el transcurso de su vida.  El origen de la autoestima se sitúa en los primeros años de vida, a partir de  los mensajes e imágenes que los padres devuelven a su hijo, con los que el niño se forma un primer concepto de sí mismo.
Es consciente de sus virtudes y defectos sin sentirse mal por ello Tiene una imagen bastante realista de sí misma Si algo no le gusta de sí misma, intenta cambiarlo, en la medida de lo posible Ejecuta su trabajo con satisfacción, lo hace bien e intenta aprender para mejorar Aprende con mayor facilidad y aborda las nuevas tareas  con confianza y entusiasmo Desarrolla mejores relaciones interpersonales y puede ejercer funciones de liderazgo Expresa sus sentimientos y opiniones con seguridad, sin molestar a los demás Emplea un estilo de comunicación asertivo Tiene confianza en sí misma y en sus posibilidades Dirige su vida hacia donde cree conveniente Toma sus propias decisiones y asume sus responsabilidades Se gusta a sí misma, gusta a los demás y percibe del mismo modo a las demás personas
Tiene una imagen distorsionada de sí misma y se percibe llena de defectos La mayoría de las veces, no intenta modificar aquello que no le gusta Ejecuta su trabajo con desconfianza en sus posibilidades, insatisfecha con  los resultados Se enfrenta a cada nueva tarea con temor y miedo al fracaso Está muy pendiente de los demás, buscando el reconocimiento No expresa sus sentimientos u opiniones porque las considera carentes de  valor. Su forma habitual de comunicarse suele ser pasiva. Desconfía de sí misma y de sus posibilidades Cuando las cosas no salen como esperaba, se responsabiliza del fracaso, por su falta de capacidad, y desiste de conseguir lo que se propone Dirige su vida hacia donde los otros quieren que vaya Duda mucho ante cualquier decisión y busca la aprobación de los demás Evita responsabilidades No se gusta a sí misma y percibe rechazo en los demás
Carlos creció en un ambiente familiar desestructurado y sin pautas consistentes. Cuando nació, las relaciones parentales estaban deterioradas. Su padre bebía en exceso e infringía malos  tratos a su madre, que trabajaba fuera de casa para  mantener económicamente a la familia. Su único hermano era catorce años mayor que él y pasaba todo el tiempo posible fuera de casa. Carlos  sufría rechazo y golpes cuando se intentaba acercar a su padre, casi siempre ebrio, y reproches y falta de afecto, cuando se dirigía a su madre. Carlos creció con un sentimiento de falta de valía, puesto que el reflejo que le enviaban sus figuras de apego era totalmente negativo, y siempre asociado a su persona, no a acciones concretas que él realizara. Al llegar a la adolescencia, esta problemática se ha manifestado en una fobia  social, que le impide acercarse a desconocidos, puesto que está seguro del  rechazo, y un miedo intenso a mostrarse tal como es ante los demás allegados,  anticipando siempre reacciones negativas, que acaba confirmando en casi todas las interacciones. En este caso, la falta de una imagen positiva en los primeros años de vida, ha generado una personalidad inmadura y con un sentimiento de inferioridad profundamente arraigado.
Judith siempre ha sido una buena estudiante y sus padres están muy orgullosos de ella. De hecho, la suelen poner como ejemplo a seguir delante de sus  hermanos y les reprenden cuando “sólo saca un siete” en un intento de que  se esfuerce al máximo en todo momento.  Judith ha interiorizado esta imagen y dedica al estudio la mayor parte de su tiempo. Este año a empezado en la universidad y cada vez encuentra más difícil destacar como lo hacía antes. Pero, en lugar de atribuirlo al mayor nivel de exigencia, cree que el problema es que no se esfuerza como antes. Esto le genera mucho estrés y pensamientos del tipo: “mira que eres tonta; ni  siquiera eres capaz de sacar un ocho; si hubieras estudiado más lo hubieras  conseguido”. Ha obtenido una matrícula de honor en una asignatura, con lo cual ha conseguido que sus padres la feliciten y ha aumentado su sensación de valía personal. Pero también se ha reforzado en la idea de que no obtiene mejores resultados porque no se esfuerza lo suficiente. Por ello ha decidido limitar aún más su vida, relegando el ocio “hasta que acabe los estudios”.
Deja de tener pensamientos negativos sobre ti mismo Ponte como objetivo el logro en vez de la perfección Considera los errores como oportunidades de aprendizaje Prueba cosas nuevas Identifica lo que puedes cambiar y lo que no Fíjate metas Siéntete orgulloso de tus opiniones e ideas Colabora en una labor social ¡Haz ejercicio! Pásatelo bien
Nunca es tarde para construir una autoestima positiva y sana. En algunos casos, cuando la herida emocional es muy profunda o duradera, es posible que sea necesaria la ayuda de un profesional de la salud mental, como un psicólogo o terapeuta. Estos expertos actúan a modo de guías, ayudando a las personas a quererse a sí mismas y a darse cuenta de lo que las hace únicas y especiales.

autoestima

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    El autoconcepto esel concepto que el individuo tiene de sí mismo como un ser físico, social y espiritual; el conjunto de elementos que la persona utiliza para describirse, lo que equivaldría a las percepciones que tiene el individuo sobre sí mismo (Harter, 1990). El término autoestima expresa el concepto que tenemos de nuestra valía, y se basa en todos los pensamientos que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante nuestra vida. La autoestima sería la evaluación que la persona realiza de las diferentes representaciones que tiene de sí misma en distintas áreas. Por tanto, autoestima y autoconcepto están estrechamente relacionados: si la autoimagen (o autoconcepto)satisface a la persona, la valoración es positiva, por lo que eleva la autoestima. En cambio, cuando la autoimagen no satisface al sujeto, se produce una valoración negativa que provoca, a su vez, el descenso de la autoestima.
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    En la infancia y la adolescencia, una autoestima saludable es especialmente importante, ya que actúa como el filtro a través del cual se perciben los jóvenes, valorando las distintas experiencias vividas. La competencia socioemocional que se deriva de esta autovaloración positiva, puede ayudar al niño a evitar futuros problemas graves (Pope, McHale y Craighead, 1996). Un joven que posea una baja autoestima se sentirá incapaz de hacer determinadas cosas, lo que repercutirá en su autoconcepto, y viceversa, cuando se siente capaz, lo intenta una y otra vez hasta que lo consigue, lo que mejora su nivel de autoestima previo. Podemos decir que la baja autoestima se relaciona con altos niveles de ansiedad, inseguridad, poca estabilidad emocional, bajo apetito, insomnio, soledad, hipersensibilidad a la crítica, pasividad, competitividad, destructividad y bajo rendimiento académico.
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    La autoestima noes innata, sino que se adquiere como resultado de las experiencias acumuladas a lo largo de la vida. Es el fruto de una larga y permanente secuencia de acciones y pasiones que van configurando a la persona en el transcurso de su vida. El origen de la autoestima se sitúa en los primeros años de vida, a partir de los mensajes e imágenes que los padres devuelven a su hijo, con los que el niño se forma un primer concepto de sí mismo.
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    Es consciente desus virtudes y defectos sin sentirse mal por ello Tiene una imagen bastante realista de sí misma Si algo no le gusta de sí misma, intenta cambiarlo, en la medida de lo posible Ejecuta su trabajo con satisfacción, lo hace bien e intenta aprender para mejorar Aprende con mayor facilidad y aborda las nuevas tareas con confianza y entusiasmo Desarrolla mejores relaciones interpersonales y puede ejercer funciones de liderazgo Expresa sus sentimientos y opiniones con seguridad, sin molestar a los demás Emplea un estilo de comunicación asertivo Tiene confianza en sí misma y en sus posibilidades Dirige su vida hacia donde cree conveniente Toma sus propias decisiones y asume sus responsabilidades Se gusta a sí misma, gusta a los demás y percibe del mismo modo a las demás personas
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    Tiene una imagendistorsionada de sí misma y se percibe llena de defectos La mayoría de las veces, no intenta modificar aquello que no le gusta Ejecuta su trabajo con desconfianza en sus posibilidades, insatisfecha con los resultados Se enfrenta a cada nueva tarea con temor y miedo al fracaso Está muy pendiente de los demás, buscando el reconocimiento No expresa sus sentimientos u opiniones porque las considera carentes de valor. Su forma habitual de comunicarse suele ser pasiva. Desconfía de sí misma y de sus posibilidades Cuando las cosas no salen como esperaba, se responsabiliza del fracaso, por su falta de capacidad, y desiste de conseguir lo que se propone Dirige su vida hacia donde los otros quieren que vaya Duda mucho ante cualquier decisión y busca la aprobación de los demás Evita responsabilidades No se gusta a sí misma y percibe rechazo en los demás
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    Carlos creció enun ambiente familiar desestructurado y sin pautas consistentes. Cuando nació, las relaciones parentales estaban deterioradas. Su padre bebía en exceso e infringía malos tratos a su madre, que trabajaba fuera de casa para mantener económicamente a la familia. Su único hermano era catorce años mayor que él y pasaba todo el tiempo posible fuera de casa. Carlos sufría rechazo y golpes cuando se intentaba acercar a su padre, casi siempre ebrio, y reproches y falta de afecto, cuando se dirigía a su madre. Carlos creció con un sentimiento de falta de valía, puesto que el reflejo que le enviaban sus figuras de apego era totalmente negativo, y siempre asociado a su persona, no a acciones concretas que él realizara. Al llegar a la adolescencia, esta problemática se ha manifestado en una fobia social, que le impide acercarse a desconocidos, puesto que está seguro del rechazo, y un miedo intenso a mostrarse tal como es ante los demás allegados, anticipando siempre reacciones negativas, que acaba confirmando en casi todas las interacciones. En este caso, la falta de una imagen positiva en los primeros años de vida, ha generado una personalidad inmadura y con un sentimiento de inferioridad profundamente arraigado.
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    Judith siempre hasido una buena estudiante y sus padres están muy orgullosos de ella. De hecho, la suelen poner como ejemplo a seguir delante de sus hermanos y les reprenden cuando “sólo saca un siete” en un intento de que se esfuerce al máximo en todo momento. Judith ha interiorizado esta imagen y dedica al estudio la mayor parte de su tiempo. Este año a empezado en la universidad y cada vez encuentra más difícil destacar como lo hacía antes. Pero, en lugar de atribuirlo al mayor nivel de exigencia, cree que el problema es que no se esfuerza como antes. Esto le genera mucho estrés y pensamientos del tipo: “mira que eres tonta; ni siquiera eres capaz de sacar un ocho; si hubieras estudiado más lo hubieras conseguido”. Ha obtenido una matrícula de honor en una asignatura, con lo cual ha conseguido que sus padres la feliciten y ha aumentado su sensación de valía personal. Pero también se ha reforzado en la idea de que no obtiene mejores resultados porque no se esfuerza lo suficiente. Por ello ha decidido limitar aún más su vida, relegando el ocio “hasta que acabe los estudios”.
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    Deja de tenerpensamientos negativos sobre ti mismo Ponte como objetivo el logro en vez de la perfección Considera los errores como oportunidades de aprendizaje Prueba cosas nuevas Identifica lo que puedes cambiar y lo que no Fíjate metas Siéntete orgulloso de tus opiniones e ideas Colabora en una labor social ¡Haz ejercicio! Pásatelo bien
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    Nunca es tardepara construir una autoestima positiva y sana. En algunos casos, cuando la herida emocional es muy profunda o duradera, es posible que sea necesaria la ayuda de un profesional de la salud mental, como un psicólogo o terapeuta. Estos expertos actúan a modo de guías, ayudando a las personas a quererse a sí mismas y a darse cuenta de lo que las hace únicas y especiales.