El documento describe la llegada de intelectuales extranjeros a Chile en el siglo XIX para contribuir al desarrollo de la educación y la cultura del país recién independizado. Maestros de Europa y pensadores de Argentina, como Andrés Bello y Domingo Faustino Sarmiento, ayudaron a establecer la Universidad de Chile y otras instituciones educativas. Científicos como Charles Darwin y Rodolfo Philippi también visitaron Chile y contribuyeron al conocimiento de la flora y fauna locales.