Babilonia fue la capital del antiguo Imperio babilónico ubicada en Mesopotamia sobre el río Éufrates. La ciudad contaba con murallas defensivas, calles ortogonales y canales, y albergaba numerosos palacios reales, templos y los famosos Jardines Colgantes. La población vivía en casas de adobe alrededor de patios interiores y la ciudad estaba dividida en distritos.