El desarrollo de infecciones post-operatorias es un problema crítico en cirugía, afectando la recuperación y el éxito de las intervenciones quirúrgicas. Estas infecciones pueden ser causadas por diversos microorganismos y se manifiestan generalmente entre el tercer y décimo día post-operatorio, siendo crucial la prevención a través de técnicas quirúrgicas adecuadas y el control de la flora bacteriana. El diagnóstico temprano y la atención preventiva son esenciales para mitigar riesgos y mejorar los resultados clínicos.