Este documento describe la biblioteca escolar como un espacio para la lectura, escritura y aprendizaje. Resalta las posibilidades pedagógicas de la biblioteca escolar, como la democratización de recursos y compensación de desigualdades. También reflexiona sobre el hábito lector y la dificultad de generarlo, señalando que requiere esfuerzos coordinados del profesorado y la comunidad escolar para animar a leer y aprovechar todo el potencial de la biblioteca.