La pizarra digital interactiva (PDI) debe ser un recurso complementario en el aula, con el alumno como protagonista en su uso. Se deben aprovechar los recursos disponibles y fomentar la creatividad y colaboración en proyectos. Es esencial que los niños aprendan de manera divertida, utilizando herramientas básicas y explorando nuevas posibilidades en entornos digitales.