El proyecto estudia los factores que determinan la calidad y seguridad alimentaria en fritura, centrándose en frituras populares como boquerones, tempura de calabacín, calamares y pechuga de pollo empanada. Se proponen parámetros óptimos para cada tipo de fritura que maximizan la calidad sensorial y nutricional del producto, abarcando aspectos como tipo de aceite, temperatura y tratamiento previo de los alimentos. Los resultados buscan mejorar los hábitos de fritura en distintos sectores, incluyendo el industrial, restauración y el hogar.