Este poema de Antonio Machado expresa su visión del futuro de España de forma intensa. Ve una España actual "cerrada y sacristía" que dará lugar a un mañana "vacío y pasajero", personificado en "un joven lechuzo y tarambana". No obstante, cree que de "las entrañas" de la raza surgirá "Otra España", implacable y redentora, que renueve el país con su espíritu. Machado contrasta este futuro esperanzador con la España presente y el futuro inmediato que le parece estéril.