Este documento discute el principio de irretroactividad de la ley penal y sus excepciones. Explica que la ley penal solo se aplica a hechos ocurridos durante su vigencia, pero que puede aplicarse retroactivamente si una nueva ley es más favorable para el acusado. Analiza el debate sobre si una ley más benigna puede aplicarse desde su promulgación o solo desde su entrada en vigor. Concluye argumentando que para garantizar la seguridad jurídica, la ley más favorable solo debe aplicarse retroactivamente una vez haya entrado en vigor.