Los materiales cerámicos, como barro, porcelanas y vitrificados, provienen de la cocción de arcilla y poseen propiedades como gran resistencia química y térmica, aunque son frágiles. Se utilizan en diversas aplicaciones, incluyendo construcción y productos de alfarería. La porcelana y porcelanato destacan por su durabilidad e idoneidad para ambientes de alto tránsito, mientras que el barro es económico y tiene buenas características de aislamiento.