La cirugía laparoscópica es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que utiliza pequeñas incisiones y una cámara para visualizar el interior del abdomen, lo que ofrece beneficios como una recuperación más rápida y menos dolor. Se inició en 1987 con la colecistectomía laparoscópica y se ha expandido a diversos procedimientos en cirugía digestiva, ginecológica y urológica. Entre sus ventajas se incluyen menos complicaciones, menor tiempo de hospitalización y un impacto estético reducido, aunque implica costos elevados en tecnología y entrenamiento.