La torre laparoscópica está compuesta por un monitor, cámara, insuflador y fuente de luz. El monitor visualiza la imagen de la cámara. El insuflador controla la presión neumoperitoneo insuflando dióxido de carbono para crear un espacio quirúrgico. La cámara de alta resolución transmite las imágenes y la fuente de luz halógena ilumina la zona sin elevar la temperatura.