La República Autoritaria o Conservadora (1831-1861) se caracterizó por la consolidación de la independencia de Chile a través de reformas legales, el establecimiento de la Constitución de 1833 y el Código Civil, y la expansión territorial con la ocupación del Estrecho de Magallanes y la colonización alemana del sur. Hubo progreso económico basado en la agricultura, minería y comercio exterior, así como avances culturales gracias a intelectuales extranjeros y la educación.