La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer las propias emociones y las de los demás, y de manejarlas. Goleman estima que consta de cinco capacidades principales: autoconocimiento emocional, autocontrol emocional, automotivación, reconocimiento de emociones ajenas y habilidades interpersonales. El coaching busca desarrollar estas capacidades a través de un proceso disciplinado y orientado a resultados que mejore el desempeño individual y grupal.