El primer aire acondicionado moderno fue creado en 1902 por Willis Carrier para controlar la humedad en una planta de impresión. Los aires acondicionados funcionan mediante la refrigeración, donde el refrigerante absorbe calor al cambiar de líquido a gas, y regulan la temperatura y humedad del aire interior. Estos sistemas incluyen componentes clave como el evaporador, compresor, condensador y válvula de expansión, y pueden ser instalados tanto en ventanas como en sistemas centrales para edificios grandes.