Este documento presenta un modelo de compromiso de convivencia entre una escuela y los padres de un estudiante. El compromiso detalla las responsabilidades de la familia y la escuela para mejorar la conducta del estudiante. La familia se compromete a asegurar la asistencia y materiales del estudiante, colaborar con las tareas y cambios de conducta. La escuela se compromete a supervisar la asistencia del estudiante y aplicar medidas para mejorar su actitud.