El documento presenta el concepto de 'connected learning' como una respuesta a los desafíos de un mundo VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) mediante la transformación de personas y organizaciones a través de la inteligencia emocional. Se propone un enfoque educativo que prioriza la gestión de emociones y la cultura organizativa sobre la formación tradicional, buscando fomentar un cambio profundo en actitudes y comportamientos. Además, se enfatiza la necesidad de que la formación sea accesible, innovadora y aplicable en diversos contextos empresariales.