La Constitución establece las normas básicas que rigen la convivencia de los ciudadanos de una nación. Las Cortes Españolas redactan estas normas, que incluyen los derechos y deberes de los ciudadanos y la organización del Estado. El Estado se encarga de hacer cumplir estas normas para garantizar la convivencia democrática. La Constitución Española se promulgó el 6 de diciembre de 1978.