Los centralistas querían un gobierno centralizado y conservador. Aprobó las "Bases de Reorganización de la Nación Mexicana" en 1835, que establecieron una constitución centralista de 7 leyes. La constitución centralizó el poder en un presidente de 8 años y un consejo de gobierno, dividió el país en departamentos y limitó los cambios a la constitución durante 6 años.