La Constitución Política de 1857, promulgada bajo Ignacio Comonfort, estableció un gobierno democrático, federal y parlamentario en México. Contaba con 8 títulos y 128 artículos, dividiendo los poderes en ejecutivo, legislativo y judicial, y garantizaba derechos individuales como la libertad de expresión y la abolición de la esclavitud. La constitución sufrió interrupciones debido a conflictos políticos y fue reemplazada por una nueva en 1917.