La Constitución de Apatzingán de 1814 fue la primera constitución política de México y estableció los principios de un gobierno independiente después de la muerte de Miguel Hidalgo. La constitución dividió el poder en ramas ejecutiva, legislativa y judicial, reconoció a todos los mexicanos como ciudadanos e impuso la religión católica. Sin embargo, la constitución nunca tuvo validez real debido a que Morelos fue ejecutado un año después.