La constitución de 1824 estableció la primera república federal mexicana tras la independencia. Posteriormente, las Leyes de 1835 centralizaron el poder, dividiendo el país en departamentos. Las Bases Orgánicas de 1843 continuaron con el sistema centralista aunque eliminaron el poder conservador. Hubo varios intentos de establecer sistemas federalistas y centralistas a lo largo del siglo XIX hasta la constitución actual de 1917.