Las infecciones intrahospitalarias se asocian con incumplimiento de técnicas, falta de protocolos escritos y déficit de recursos. Representan un alto riesgo para pacientes inmunodeprimidos como neonatos. Su prevención requiere vigilancia epidemiológica, normas estrictas como protocolos para lavado de manos y uso de antibióticos, y educación continua al personal sobre control de infecciones.