El documento aborda las preocupaciones de las comunidades sobre la calidad y acceso al agua, la contaminación ambiental y la falta de participación en la toma de decisiones, destacando la desconfianza hacia las autoridades. Se propone un cambio de enfoque hacia un modelo de beneficios mutuos que promueva el diálogo y la colaboración entre actores involucrados, buscando construir relaciones de confianza a largo plazo. También se sugieren herramientas para fomentar la participación y evaluar conjuntamente los intereses y necesidades de todas las partes para resolver conflictos socioambientales.