Este documento narra la historia de un niño llamado Herbert con discapacidades que fue aceptado para jugar béisbol con un equipo de niños. Aunque Herbert no podía jugar bien, los niños lo trataron con compasión y le permitieron batear y anotar la carrera ganadora del juego. La historia destaca la importancia de tratar a todos los niños, incluidos los que tienen discapacidades, con dignidad y respeto.