El cuadro comparativo resume las características principales del arte medieval en sus distintas etapas: Paleocristiano, Prerrománico, Bizantino, Gótico y Románico. La pintura paleocristiana se desarrolló en catacumbas e iglesias y se enfocó en ilustrar manuscritos. La escultura bizantina era frontal y hierática, mientras que la gótica priorizó la espiritualidad sobre la anatomía. La arquitectura románica combinó elementos latinos, orientales y septentrionales como