La reforma fiscal de 2014 en México introduce una variedad de cambios en el régimen del impuesto sobre la renta para personas morales y físicas, enfatizando tasas más altas para ingresos superiores y limitaciones en deducciones. También establece nuevas obligaciones fiscales y mejora la fiscalización a través de mecanismos como el buzón tributario y la creación del buró tributario. Además, se eliminan regímenes simplificados y se proponen nuevas reglas en deducciones y estímulos fiscales.