Este cuento presenta a Pinocho, un muñeco de madera que se hizo solo y que, al igual que el Pinocho original, se le alargaba la nariz cada vez que decía una mentira. Sin embargo, a diferencia del Pinocho clásico, este Pinocho cortaba trozos de su nariz para hacer muebles para su casa. Luego usó más mentiras para hacerse rico con un negocio de madera, convirtiéndose en un empresario exitoso con miles de empleados.