Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse «Jesús  recibió a la multitud, le habló del Reino de Dios y devolvió la salud a los que tenían necesidad de ser curados. Al caer la tarde, se acercaron los Doce y le dijeron: «Despide a la multitud, para que vayan a los pueblos y caseríos de los alrededores en busca de albergue y alimento, porque estamos en un lugar desierto».  El les respondió: «Denles de comer ustedes mismos». Pero ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente». Porque eran alrededor de cinco mil hombres. Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: «Háganlos sentar en grupos de cincuenta». Y ellos hicieron sentar a todos. Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que se los sirviera a la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con lo que sobró se llenaron doce canastas» (Lc 9,11-17). El prodigio más narrado Estamos frente al único prodigio de Jesús que es relatado por todos los Evangelios: Mc 6,32-44; Mt 14,13-21; Lc 9,11-17; Jn 6,1-15 Mc 8,1-10; Mt 15,32-39
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse Un prodigio de dádiva Suele haber una interpretación de parte del mismo Jesús, ligada al mensaje sobre el Reino de Dios Suelen dejar en suspenso la pregunta por la identidad de Jesús; dan a entender que es más que un hombre…  Exorcismos Terapias Prodigios de norma Prodigios de dádiva Prodigios de salvación Epifanías Clasificación de los prodigios a partir de los efectos producidos Expulsión de uno o varios demonios (Mc 5,1ss) Curación de un ciego (Mc 8,22ss) La higuera maldecida por no dar frutos, que se seca (Mc 11,13-20). Bodas de Caná (Jn 2,1-11) Multiplicación panes (Jn 6, 1-15) Tempestad calmada (Mc 4,35-41) La Transfiguración (Mc 9,2-10) Consiste en que Jesús brinda milagrosamente bienes materiales Muestran influencia de la fe Pascual en la redacción Presentan huellas más profundas del Jesús histórico
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse Multiplicación y transformación Prodigios de dádiva Tienen aspectos en común: se expone la  necesidad . Milagro:  satisfacción  de la necesidad reacción final:  confirmación  del hecho milagroso - aclamación - referencia al taumaturgo Difieren en sus efectos: algo distinto  (vino) mayor cantidad  de lo mismo (pan) gente satisfecha encargado declaración MUCHO  pan buen  VINO no se indica la forma, sólo efecto siéntense llenen las tinajas con agua Jesús manda algo tiene poco que ver con lo que le piden 5 panes 2 peces 6 tinajas vacías Se parte de lo poco disponible Felipe Madre de Jesús diálogo sobre la necesidad gente que lo sigue invitados  necesidad de otros (no discípulos) Multiplicación panes Bodas de Caná
Desarrollo narrativo del relato «¿Quién dice  la gente que soy yo?» Ellos respondieron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que un profeta de los antiguos había resucitado» (Lc 9,18s) se propone una comprensión profética Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse El relato se redactó de tal modo que los detalles mostraran a Jesús como un nuevo Eliseo « El les dijo: « Dadles  vosotros de comer». Pero ellos respondieron: « No tenemos más que cinco panes  y dos peces;  a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente». Pues había como 5.000  hombres . El dijo a sus discípulos: «Haced que se acomoden por grupos de unos cincuenta».Jesús  tomó  los  cinco   panes  y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo,  pronunció sobre ellos la bendición , [Mc 8,6:  dio gracias ] los  partió  y los fue  entregando  a sus  discípulos  para que se los sirviera a la multitud.  Comieron  todos hasta saciarse. Se recogieron los trozos que les habían  sobrado : doce canastos » (Lc 9,13-17) Multiplicación de los panes « Vino un hombre de Baal Salisa y llevó al hombre de Dios primicias de pan,  veinte panes  de cebada y grano fresco en espiga; y dijo Eliseo: « Dáselo  a la gente para que coman». Su servidor dijo: «¿ Cómo voy a dar esto  a  cien hombres ?» El dijo: «Daselo a la gente para que coman, porque así  dice YHWH: Comerán y sobrará». Se lo dio ,  comieron  y dejaron de  sobra , según la palabra de YHWH » (2 Re  4,42-44) Milagro de Eliseo
Desarrollo narrativo del relato « Jesús  tomó  los cinco  panes  y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo,  pronunció sobre ellos la bendición , [Mc 8,6:  dio gracias ] los  partió  y los fue  entregando  a sus  discípulos  para que se los sirviera a la multitud » (Lc 9,16) « Luego  tomó  el  pan ,  dio gracias , lo  partió  y lo  dio  a sus  discípulos » (Lc 22,19) Como en otros relatos de prodigios de dádiva, de salvación o de epifanía también hay aquí un sello de la fe pascual Multiplicación de los panes Última Cena se propone una comprensión Eucarística Pero el relato del milagro no pudo crearse a partir de la Última Cena, porque no se habla en él de  « pan y vino », sino de  « panes y peces ». El relato, más allá de todos sus influjos redaccionales, estaría evocando un acontecimiento inolvidable, donde  « todos comieron hasta saciarse »  (Lc 9,17). Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse El relato se redactó de tal modo que los detalles evocaran la fracción del pan practicada por los creyentes
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse Una comida del Reino No ayuda a su comprensión tratar de explicar  cómo  sucedió eso: Multiplicación  efectiva : al tomarlo en sus manos? al bendecirlo? al partirlo? al distribuirlo a los discípulos? Multiplicación  aparente : mediante la invitación a compartir lo que cada uno tenía consigo mediante la distribución de abundantes provisiones escondidas La importancia del relato se descubre poniéndolo  en relación  no sólo con otros prodigios, sino también  con otras comidas  narradas en el Evangelio. Todas ellas constituyen, aún las más ordinarias, una imagen del banquete mesiánico: « Hará YHWH Sebaot a todos los pueblos en este monte un convite de manjares frescos, convite de buenos vinos... consumirá la Muerte definitivamente.  Enjugará el Señor YHWH las lágrimas de todos los rostros, y quitará el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra , porque YHWH ha hablado »  (Is 25,6.8).
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse A la mesa con los pecadores « Ahí tenéis un comilón y un borracho,  AMIGO de publicanos  y pecadores » (Lc 7,34). Como los antiguos profetas, Jesús afirmaba mediante  signos elocuentes  el mensaje que predicaba con sus palabras. Al sentarse a la mesa con los pecadores realizaba ya en el presente un anticipo del banquete final del Reino de Dios. La presencia de Jesús en las comidas había significado para los publicanos y otros marginados religiosos la garantía real de salvación. Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los discípulos: «¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?» Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal.  No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores » (Lc 5,30-32). Todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador». Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo». Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham, pues  el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido » (Lc 19,7-10). Habituados a ser dejados de lado, ellos podían experimentar ahora que eran objeto de  amistad . Y en ese gesto Jesús no temió comprometer su honor:
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse La actualización del perdón En la Última Cena el gesto de Jesús en relación con el cáliz quería significar el comienzo de aquella Alianza Nueva anunciada por el profeta,  « cuando Dios perdone la culpa de su pueblo, y de su pecado no vuelva a acordarse »  (cf. Jer 31,34): De igual modo, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros »  (Lc 22,20). A partir de esta comprensión, cobraba nuevo valor un aspecto que estaba presente en todas las comidas compartidas por Jesús: el perdón de los pecados. La acogida del pecador como comensal de iguales derechos, que Jesús practicaba ante las miradas escandalizadas de los cumplidores de la Ley, se hacía posible cada vez que se celebraba lo que Jesús había mandado realizar en memoria suya (Lc 22,19). Si la presencia de Jesús en las comidas había significado para los publicanos y pecadores la garantía real de salvación, la presencia del Resucitado sigue haciendo accesible la misericordia de Dios a los que participan en la fracción del pan que realiza la comunidad de creyentes.
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa que une La comunidad creyente continuó viviendo lo que Jesús había practicado: « Con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón » (Hech 2,46). Los testimonios sobre comidas en distintos grupos dentro del contexto cultural mediterráneo ayudan a comprender el alcance de esta práctica. En efecto, las reglas de participación en la mesa normalmente reflejan y sostienen el orden interno, los valores y las jerarquías existentes en un grupo social. Siempre hay un protocolo sobre la distribución de los puestos y las preferencias hacia los comensales. El ceremonial de la mesa es un pequeño mundo, paralelo al amplio mundo de relaciones dentro de la sociedad.  La mesa de los gentiles La mesa de Israel La mesa de los haberim La mesa de los esenios Refuerza la identidad  de los que comparten el  mismo rango
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa que divide La mesa de los gentiles También  separa  respecto de los que tienen  diferente rango «Al rico y a otros pocos se les sirvieron algunos platos magníficos; a los demás, pocos y malos. También proporcionó en pequeños recipientes tres clases diferentes de vino; pero no se piense que cada invitado podía elegir el que quisiese; en absoluto podía elegir. Una clase era para él y para mí; otra clase, para sus amigos de un orden más bajo (porque coloca a sus amigos según categorías), y la tercera clase para sus libertos y los míos. «Yo, en cambio,  pongo a todos lo mismo, porque cuando invito lo hago para cenar, no para establecer diferencias. A quien he colocado en igualdad conmigo, admitiéndole a mi mesa, lo trato como un igual en todos los aspectos. A los libertos también, porque en tal ocasión no les veo como libertos, sino como compañeros. [Y no me sale muy caro] Porque mis libertos no beben el mismo vino que yo, sino que yo bebo el suyo» Plinio,  Epistolario  II,6 Ricos  ≠   Pobres
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa que divide La mesa de Israel «...Dios nos rodeó de un tupido seto y de murallas de hierro para que no nos mezcláramos lo más mínimo con ninguno de los otros pueblos, manteniéndonos santos de cuerpo y alma, libres de opiniones vacías, adorando al único Dios poderoso antes que al conjunto de la creación» «...nos rodeó por todas partes de prescripciones santas relativas a los alimentos, bebidas, contactos, oídos y vista». Carta de Aristeas  139.142 « Hijo mío, Jacob, recuerda mis palabras y guarda los mandamientos de tu padre, Abrahán. Apártate de los gentiles, no comas con ellos, no hagas como ellos, ni les sirvas de compañero, pues sus acciones son impuras, y todos sus caminos inmundicia, abominación y horror ». Libro de los Jubileos  22,16  También  separa  respecto de los que tienen  diferente rango Judíos  ≠   Gentiles
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa que divide «Todo el que aspira a ser  haber  no vende a un  am ha’aretz  frutos frescos o secos, no le compra frutos secos, no entra en su casa como huésped y tampoco le acepta como huésped si lleva sus propias ropas » . Mishná  Demay  II,3. « Todo israelita que desee entrar en la comunidad, aun después de haber sido admitido, que no participe del banquete de los  grandes  hasta no haber cumplido un segundo año en la comunidad ». Regla de la Comunidad de Qumrán  1QS VI,21 « Se congregan en una sala particular donde no puede entrar ninguna persona profana; ni ellos mismos pueden penetrar en ese comedor sin estar puros, como si fuera un recinto sagrado » . Flavio Josefo,  Guerra judía  II,138  También  separa  respecto de los que tienen  diferente rango La mesa de los haberim Hermanos  ≠   Vulgo La mesa de los esenios Miembros de la Alianza  ≠   Impuros
En las comunidades de Pablo convivían: ricos y pobres, esclavos y libres, cultos e incultos, varones y mujeres. «¡Mirad hermanos, quiénes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza» (1 Co 1,26). Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa dividida No podemos extrañarnos de que a partir de una composición tan variada surgieran tensiones, divisiones y hasta verdaderas rupturas, como nos describen los reproches de Pablo a los corintios. La comunidad tenía la ocasión de celebrar a través del culto la misma fe que los había congregado. Ése era el ámbito donde principalmente se experimentaba la presencia del Señor Resucitado. Pero también era el ámbito en que, lamentablemente, se ponía en evidencia la división de la comunidad o la falta de discernimiento espiritual de los creyentes.  «Vuestras reuniones son más para mal que para bien. Pues, ante todo, oigo que, al reuniros en la asamblea, hay entre vosotros divisiones, y lo creo en parte» (1 Co 11,17-18).
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse la Cena del Señor y la propia cena « Cuando os reunís en común, eso ya no es comer la Cena del Señor; porque cada uno come primero  SU PROPIA CENA , y mientras uno pasa hambre, otro se embriaga » (1 Co 11,20-21). «Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este es  mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío » (1 Co 11,23-24). El sentido de la comida era la memoria de la entrega redentora de Jesús, que había reunido en la unidad a todos los creyentes Pablo cita entonces el relato de la institución del memorial de Jesús durante la última Cena, como pauta de comportamiento para la asamblea ¿Cómo se podía entrar en comunión con Cristo sin verificar, en la mesa compartida, una comunión solidaria con los hermanos? ¿Cómo se podía celebrar la memoria viva del amor oblativo de Jesús, desatendiendo al mismo tiempo el símbolo ritual del amor fraterno?  Una celebración que destaque diferencias y excluya sería no hacer lo que hizo Jesús. Ya no sería la Cena del Señor
Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse Discernir el Cuerpo Apreciar el Cuerpo de Cristo implica entender que el Cuerpo entregado por nosotros y recibido en el sacramento reúne a todos los que participan de él en el Cuerpo amplio de la Iglesia: «Aun siendo muchos, un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan» (1 Co 10,17). Comunión Corresponsabilidad Esto mismo hace a todos responsables a los unos de los otros en el amor  «Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo» (1 Co12,26). La comunidad creyente consiste en un  comer-con  ( synesthiein ) cada vez más abarcante, de modo que se eliminen las barreras que separan a las personas: los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: «Este acoge a los pecadores y  come con  ellos» (Lc 15,2). cuando Pedro subió a Jerusalén, los hermanos de la circuncisión le reprochaban: «Has entrado en casa de incircuncisos y has  comido con  ellos» (Hech 11,3). Esta superación de las discriminaciones intracomunitarias es constructora de fraternidad, y es lo que puede dar al cristianismo una verdadera repercusión social.

Cuerpo de cristo

  • 1.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse «Jesús recibió a la multitud, le habló del Reino de Dios y devolvió la salud a los que tenían necesidad de ser curados. Al caer la tarde, se acercaron los Doce y le dijeron: «Despide a la multitud, para que vayan a los pueblos y caseríos de los alrededores en busca de albergue y alimento, porque estamos en un lugar desierto». El les respondió: «Denles de comer ustedes mismos». Pero ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente». Porque eran alrededor de cinco mil hombres. Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: «Háganlos sentar en grupos de cincuenta». Y ellos hicieron sentar a todos. Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que se los sirviera a la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con lo que sobró se llenaron doce canastas» (Lc 9,11-17). El prodigio más narrado Estamos frente al único prodigio de Jesús que es relatado por todos los Evangelios: Mc 6,32-44; Mt 14,13-21; Lc 9,11-17; Jn 6,1-15 Mc 8,1-10; Mt 15,32-39
  • 2.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse Un prodigio de dádiva Suele haber una interpretación de parte del mismo Jesús, ligada al mensaje sobre el Reino de Dios Suelen dejar en suspenso la pregunta por la identidad de Jesús; dan a entender que es más que un hombre… Exorcismos Terapias Prodigios de norma Prodigios de dádiva Prodigios de salvación Epifanías Clasificación de los prodigios a partir de los efectos producidos Expulsión de uno o varios demonios (Mc 5,1ss) Curación de un ciego (Mc 8,22ss) La higuera maldecida por no dar frutos, que se seca (Mc 11,13-20). Bodas de Caná (Jn 2,1-11) Multiplicación panes (Jn 6, 1-15) Tempestad calmada (Mc 4,35-41) La Transfiguración (Mc 9,2-10) Consiste en que Jesús brinda milagrosamente bienes materiales Muestran influencia de la fe Pascual en la redacción Presentan huellas más profundas del Jesús histórico
  • 3.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse Multiplicación y transformación Prodigios de dádiva Tienen aspectos en común: se expone la necesidad . Milagro: satisfacción de la necesidad reacción final: confirmación del hecho milagroso - aclamación - referencia al taumaturgo Difieren en sus efectos: algo distinto (vino) mayor cantidad de lo mismo (pan) gente satisfecha encargado declaración MUCHO pan buen VINO no se indica la forma, sólo efecto siéntense llenen las tinajas con agua Jesús manda algo tiene poco que ver con lo que le piden 5 panes 2 peces 6 tinajas vacías Se parte de lo poco disponible Felipe Madre de Jesús diálogo sobre la necesidad gente que lo sigue invitados necesidad de otros (no discípulos) Multiplicación panes Bodas de Caná
  • 4.
    Desarrollo narrativo delrelato «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos respondieron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que un profeta de los antiguos había resucitado» (Lc 9,18s) se propone una comprensión profética Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse El relato se redactó de tal modo que los detalles mostraran a Jesús como un nuevo Eliseo « El les dijo: « Dadles vosotros de comer». Pero ellos respondieron: « No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente». Pues había como 5.000 hombres . El dijo a sus discípulos: «Haced que se acomoden por grupos de unos cincuenta».Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición , [Mc 8,6: dio gracias ] los partió y los fue entregando a sus discípulos para que se los sirviera a la multitud. Comieron todos hasta saciarse. Se recogieron los trozos que les habían sobrado : doce canastos » (Lc 9,13-17) Multiplicación de los panes « Vino un hombre de Baal Salisa y llevó al hombre de Dios primicias de pan, veinte panes de cebada y grano fresco en espiga; y dijo Eliseo: « Dáselo a la gente para que coman». Su servidor dijo: «¿ Cómo voy a dar esto a cien hombres ?» El dijo: «Daselo a la gente para que coman, porque así dice YHWH: Comerán y sobrará». Se lo dio , comieron y dejaron de sobra , según la palabra de YHWH » (2 Re 4,42-44) Milagro de Eliseo
  • 5.
    Desarrollo narrativo delrelato « Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición , [Mc 8,6: dio gracias ] los partió y los fue entregando a sus discípulos para que se los sirviera a la multitud » (Lc 9,16) « Luego tomó el pan , dio gracias , lo partió y lo dio a sus discípulos » (Lc 22,19) Como en otros relatos de prodigios de dádiva, de salvación o de epifanía también hay aquí un sello de la fe pascual Multiplicación de los panes Última Cena se propone una comprensión Eucarística Pero el relato del milagro no pudo crearse a partir de la Última Cena, porque no se habla en él de « pan y vino », sino de « panes y peces ». El relato, más allá de todos sus influjos redaccionales, estaría evocando un acontecimiento inolvidable, donde « todos comieron hasta saciarse » (Lc 9,17). Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse El relato se redactó de tal modo que los detalles evocaran la fracción del pan practicada por los creyentes
  • 6.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse Una comida del Reino No ayuda a su comprensión tratar de explicar cómo sucedió eso: Multiplicación efectiva : al tomarlo en sus manos? al bendecirlo? al partirlo? al distribuirlo a los discípulos? Multiplicación aparente : mediante la invitación a compartir lo que cada uno tenía consigo mediante la distribución de abundantes provisiones escondidas La importancia del relato se descubre poniéndolo en relación no sólo con otros prodigios, sino también con otras comidas narradas en el Evangelio. Todas ellas constituyen, aún las más ordinarias, una imagen del banquete mesiánico: « Hará YHWH Sebaot a todos los pueblos en este monte un convite de manjares frescos, convite de buenos vinos... consumirá la Muerte definitivamente. Enjugará el Señor YHWH las lágrimas de todos los rostros, y quitará el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra , porque YHWH ha hablado » (Is 25,6.8).
  • 7.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse A la mesa con los pecadores « Ahí tenéis un comilón y un borracho, AMIGO de publicanos y pecadores » (Lc 7,34). Como los antiguos profetas, Jesús afirmaba mediante signos elocuentes el mensaje que predicaba con sus palabras. Al sentarse a la mesa con los pecadores realizaba ya en el presente un anticipo del banquete final del Reino de Dios. La presencia de Jesús en las comidas había significado para los publicanos y otros marginados religiosos la garantía real de salvación. Los fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los discípulos: «¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?» Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores » (Lc 5,30-32). Todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador». Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo». Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido » (Lc 19,7-10). Habituados a ser dejados de lado, ellos podían experimentar ahora que eran objeto de amistad . Y en ese gesto Jesús no temió comprometer su honor:
  • 8.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse La actualización del perdón En la Última Cena el gesto de Jesús en relación con el cáliz quería significar el comienzo de aquella Alianza Nueva anunciada por el profeta, « cuando Dios perdone la culpa de su pueblo, y de su pecado no vuelva a acordarse » (cf. Jer 31,34): De igual modo, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros » (Lc 22,20). A partir de esta comprensión, cobraba nuevo valor un aspecto que estaba presente en todas las comidas compartidas por Jesús: el perdón de los pecados. La acogida del pecador como comensal de iguales derechos, que Jesús practicaba ante las miradas escandalizadas de los cumplidores de la Ley, se hacía posible cada vez que se celebraba lo que Jesús había mandado realizar en memoria suya (Lc 22,19). Si la presencia de Jesús en las comidas había significado para los publicanos y pecadores la garantía real de salvación, la presencia del Resucitado sigue haciendo accesible la misericordia de Dios a los que participan en la fracción del pan que realiza la comunidad de creyentes.
  • 9.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa que une La comunidad creyente continuó viviendo lo que Jesús había practicado: « Con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón » (Hech 2,46). Los testimonios sobre comidas en distintos grupos dentro del contexto cultural mediterráneo ayudan a comprender el alcance de esta práctica. En efecto, las reglas de participación en la mesa normalmente reflejan y sostienen el orden interno, los valores y las jerarquías existentes en un grupo social. Siempre hay un protocolo sobre la distribución de los puestos y las preferencias hacia los comensales. El ceremonial de la mesa es un pequeño mundo, paralelo al amplio mundo de relaciones dentro de la sociedad. La mesa de los gentiles La mesa de Israel La mesa de los haberim La mesa de los esenios Refuerza la identidad de los que comparten el mismo rango
  • 10.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa que divide La mesa de los gentiles También separa respecto de los que tienen diferente rango «Al rico y a otros pocos se les sirvieron algunos platos magníficos; a los demás, pocos y malos. También proporcionó en pequeños recipientes tres clases diferentes de vino; pero no se piense que cada invitado podía elegir el que quisiese; en absoluto podía elegir. Una clase era para él y para mí; otra clase, para sus amigos de un orden más bajo (porque coloca a sus amigos según categorías), y la tercera clase para sus libertos y los míos. «Yo, en cambio, pongo a todos lo mismo, porque cuando invito lo hago para cenar, no para establecer diferencias. A quien he colocado en igualdad conmigo, admitiéndole a mi mesa, lo trato como un igual en todos los aspectos. A los libertos también, porque en tal ocasión no les veo como libertos, sino como compañeros. [Y no me sale muy caro] Porque mis libertos no beben el mismo vino que yo, sino que yo bebo el suyo» Plinio, Epistolario II,6 Ricos ≠ Pobres
  • 11.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa que divide La mesa de Israel «...Dios nos rodeó de un tupido seto y de murallas de hierro para que no nos mezcláramos lo más mínimo con ninguno de los otros pueblos, manteniéndonos santos de cuerpo y alma, libres de opiniones vacías, adorando al único Dios poderoso antes que al conjunto de la creación» «...nos rodeó por todas partes de prescripciones santas relativas a los alimentos, bebidas, contactos, oídos y vista». Carta de Aristeas 139.142 « Hijo mío, Jacob, recuerda mis palabras y guarda los mandamientos de tu padre, Abrahán. Apártate de los gentiles, no comas con ellos, no hagas como ellos, ni les sirvas de compañero, pues sus acciones son impuras, y todos sus caminos inmundicia, abominación y horror ». Libro de los Jubileos 22,16 También separa respecto de los que tienen diferente rango Judíos ≠ Gentiles
  • 12.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa que divide «Todo el que aspira a ser haber no vende a un am ha’aretz frutos frescos o secos, no le compra frutos secos, no entra en su casa como huésped y tampoco le acepta como huésped si lleva sus propias ropas » . Mishná Demay II,3. « Todo israelita que desee entrar en la comunidad, aun después de haber sido admitido, que no participe del banquete de los grandes hasta no haber cumplido un segundo año en la comunidad ». Regla de la Comunidad de Qumrán 1QS VI,21 « Se congregan en una sala particular donde no puede entrar ninguna persona profana; ni ellos mismos pueden penetrar en ese comedor sin estar puros, como si fuera un recinto sagrado » . Flavio Josefo, Guerra judía II,138 También separa respecto de los que tienen diferente rango La mesa de los haberim Hermanos ≠ Vulgo La mesa de los esenios Miembros de la Alianza ≠ Impuros
  • 13.
    En las comunidadesde Pablo convivían: ricos y pobres, esclavos y libres, cultos e incultos, varones y mujeres. «¡Mirad hermanos, quiénes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza» (1 Co 1,26). Cuerpo y Sangre de Cristo Todos comieron hasta saciarse La mesa dividida No podemos extrañarnos de que a partir de una composición tan variada surgieran tensiones, divisiones y hasta verdaderas rupturas, como nos describen los reproches de Pablo a los corintios. La comunidad tenía la ocasión de celebrar a través del culto la misma fe que los había congregado. Ése era el ámbito donde principalmente se experimentaba la presencia del Señor Resucitado. Pero también era el ámbito en que, lamentablemente, se ponía en evidencia la división de la comunidad o la falta de discernimiento espiritual de los creyentes. «Vuestras reuniones son más para mal que para bien. Pues, ante todo, oigo que, al reuniros en la asamblea, hay entre vosotros divisiones, y lo creo en parte» (1 Co 11,17-18).
  • 14.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse la Cena del Señor y la propia cena « Cuando os reunís en común, eso ya no es comer la Cena del Señor; porque cada uno come primero SU PROPIA CENA , y mientras uno pasa hambre, otro se embriaga » (1 Co 11,20-21). «Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío » (1 Co 11,23-24). El sentido de la comida era la memoria de la entrega redentora de Jesús, que había reunido en la unidad a todos los creyentes Pablo cita entonces el relato de la institución del memorial de Jesús durante la última Cena, como pauta de comportamiento para la asamblea ¿Cómo se podía entrar en comunión con Cristo sin verificar, en la mesa compartida, una comunión solidaria con los hermanos? ¿Cómo se podía celebrar la memoria viva del amor oblativo de Jesús, desatendiendo al mismo tiempo el símbolo ritual del amor fraterno? Una celebración que destaque diferencias y excluya sería no hacer lo que hizo Jesús. Ya no sería la Cena del Señor
  • 15.
    Cuerpo y Sangrede Cristo Todos comieron hasta saciarse Discernir el Cuerpo Apreciar el Cuerpo de Cristo implica entender que el Cuerpo entregado por nosotros y recibido en el sacramento reúne a todos los que participan de él en el Cuerpo amplio de la Iglesia: «Aun siendo muchos, un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan» (1 Co 10,17). Comunión Corresponsabilidad Esto mismo hace a todos responsables a los unos de los otros en el amor «Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo» (1 Co12,26). La comunidad creyente consiste en un comer-con ( synesthiein ) cada vez más abarcante, de modo que se eliminen las barreras que separan a las personas: los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos» (Lc 15,2). cuando Pedro subió a Jerusalén, los hermanos de la circuncisión le reprochaban: «Has entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos» (Hech 11,3). Esta superación de las discriminaciones intracomunitarias es constructora de fraternidad, y es lo que puede dar al cristianismo una verdadera repercusión social.