El documento presenta ideas para aplicar el modelo de aprendizaje conocido como "flipped classroom" o "aula invertida" en el aula de idiomas. Propone utilizar las nuevas tecnologías para que los estudiantes vean contenidos como vídeos o lecturas en casa y reservar las clases presenciales para realizar actividades prácticas, trabajar en proyectos de forma cooperativa y resolver dudas con la ayuda del profesor. Cita a diversos teóricos de la educación como Piaget, Montessori y Dewey que apoyan este en