El documento describe la teoría de las ventajas comparativas de David Ricardo. Explica que cada país debe especializarse en la producción donde tiene la mayor ventaja comparativa o menor desventaja relativa para beneficiarse del comercio internacional. Como ejemplo, Ricardo analizó el comercio de vino y tela entre Inglaterra y Portugal, mostrando que la especialización basada en ventajas comparativas permite un aumento simultáneo en la producción de ambos bienes en ambos países.