El documento presenta un decálogo para administradores que incluye poner la atención de los clientes como principal preocupación, respetar la dignidad y privacidad de las comunidades escuchando sus puntos de vista, y entregar información oportuna y precisa para que puedan entender y decidir. También incluye respetar el derecho de las comunidades a participar en decisiones que los afecten y considerar a cada uno de manera integral sin hacer diferencias.