Este documento resume la evolución histórica de las relaciones entre la Iglesia y el Estado en México. Tras la independencia de México, el Estado buscó consolidar su poder soberano, limitando la influencia de la Iglesia católica. Las Leyes de Reforma en el siglo XIX desamortizaron bienes eclesiásticos. La Constitución de 1857 estableció la separación Iglesia-Estado. Reformas posteriores reconocieron la personalidad jurídica de las iglesias y su derecho a poseer bienes. Actualmente, la